Lemonade
viernes, 21 de septiembre de 2012
domingo, 20 de mayo de 2012
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domingo, 6 de mayo de 2012
Esposarte
sábado, 10 de marzo de 2012
Miedo
Nunca he querido que mis manos deshonrasen ni uno de tus poros. Jamás pretendí tenerte tan dentro de mi, y nunca pensé que temblaría al entrar en ti. Y una y otra vez caigo en esta horrible gracia de sumisión a fuego lento, sin darme cuenta de que quizá, y cabe la posibilidad, te esté quemando. Una esfera tengo entre mis manos, y sólo tiene dos caminos. Uno descartado por doloroso, y tanto dolor arde en mis venas que puede derretir esa pequeña y frágil, inocente criatura que pasea por mis dedos. El otro camino de mi esfera pasa por cuidarla y protegerla para que nadie la destruya. Pero había pasado por alto un detalle. Puede ser que las mismas manos que desean protegerte no puedan evitar derretir tu propia inocencia, y de ese modo destruir todo en lo que creo. Ahora mi duda, mi locura, mi enfermedad, mi trastorno paranoide reside en mis propias manos y su destino. Y el de mi rayo de esperanza con él. Te quiero, y no es la primera vez que quiero a alguien. Te quiero por encima de mi autocontrol, y eso, pequeña criatura, nadie.
lunes, 23 de enero de 2012
Horizonte naranja, metálico
domingo, 15 de enero de 2012
Diré que fuiste tú
Digan lo que digan, te echaré la culpa a ti. Y así, sin pensar nada mucho, diré que fuiste tú.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Días de frio y algo más
Vislumbro una mancha oscura, pequeña, acercándose por el camino. Las hojas se acuerdan de los días que volaban libremente sobre tu figura. Mi móvil empieza a sonar y yo a querer nitidez para ver a esa mancha, pequeña, sonreir. Pueden quitar el fuego del planeta, y todos los amantes si quisieran, con todas sus noches y sus velas. Que lo hagan, si te dejan a ti.
Has robado la primavera, lo sé, y ha sido mi regalo de Navidad adelantado. Los dioses se enfadarán contigo, te perseguirán. No me dejarás otra salida que enfrentarme cara a cara al destino. Nadie nunca desafiará a la incertidumbre con una palabra por arma. Te esconderé mientras en un rincón secreto, que nunca quise que nadie viese. Si te atreves a revelarlo romperé las leyes de la demencia. Volvamos al invierno, ahí fuera. No hay nadie, sólo seres que no entienden ni creen. Pero cómo no creer en lo que tienen en frente de sus ojos. Sonríe, amor. Demuéstrales que la magia existe.