Noches de ti, de tu piel, de tu voz, de mi adicción callando a gritos que me arañes. Cuéntame todas tus constelaciones de pasados que han echado raíces en tu interior. Quedarme mirando un punto fijo pensando en ti, y el tren moviéndose, agitándome a mi a través de la tormenta de oscuridad hacia las luces metálicas del horizonte. Un horizonte al que no tengo miedo, no mucho. Y dejar detrás un rincón apagado que, por avatares de la ironía, ilumina mi esperanza. Que me deje de importar si tienen sentido estas palabras. Lo tienen para mi. Escribir deprisa, como si me diese igual la forma y ahora mis dedos se guiasen por el recuerdo de tu tacto. Y yo que pensaba que no tenía nada de artista, vas tu y vienes a darme el mejor instrumento que pueden rozar mis manos.
lunes, 23 de enero de 2012
domingo, 15 de enero de 2012
Diré que fuiste tú
Cuando me pregunte cómo he sacado una sonrisa a la cobardía. Siempre tendré la intuición de que fuiste tú, o lo que soy a tu lado. Diré que fuiste tú cuando pregunten qué se me pasó por la cabeza. Diré que fui yo cuando pregunten quién empezó todo. Te señalaré, aunque no esté bien visto, cuando pregunten a quién miro. Y entre tanta interrogación yo sólo rio y ya no me molesto en intentar comprender por qué preguntan tanto, cuando la primera que no se cuestiona nada ahora soy yo.
Digan lo que digan, te echaré la culpa a ti. Y así, sin pensar nada mucho, diré que fuiste tú.
Digan lo que digan, te echaré la culpa a ti. Y así, sin pensar nada mucho, diré que fuiste tú.
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